La ortodoncia invisible con alineadores sigue siempre el mismo recorrido. Conocerlo te ayuda a saber qué esperar en cada fase y a detectar si una clínica se salta pasos importantes.
1. Valoración inicial
Un ortodoncista revisa tu boca, pregunta qué te gustaría mejorar y valora si eres candidato a alineadores o si tu caso pide otra técnica. Es el momento de resolver dudas y de que te expliquen las opciones. En las clínicas colaboradoras esta primera visita es gratuita y sin compromiso.
2. Registros y escáner 3D
Si decides seguir, se toman registros: fotografías, radiografías y un escaneo intraoral en 3D que sustituye a los antiguos moldes de pasta. Con esos datos se diseña por ordenador el plan de movimiento diente a diente, y muchas clínicas te enseñan una simulación de cómo quedará tu sonrisa antes de empezar.
3. Fabricación y entrega
El laboratorio fabrica tu serie de férulas a medida. Te entregan los primeros juegos y te explican la rutina: llevarlas unas 22 horas al día y cambiarlas cada una o dos semanas, según el plan. A veces se colocan pequeños «ataches» (puntos del color del diente) que ayudan a mover piezas concretas.
4. Revisiones
Cada 6–8 semanas acudes a revisión para comprobar que los dientes se mueven según lo previsto y recoger los siguientes juegos. Si algo no encaja, se ajusta el plan. Son visitas rápidas.
5. Refinamientos y final
Cuando terminas la serie, es habitual hacer un «refinamiento»: unas férulas extra para pulir los últimos detalles. Después llega la fase de retención.
6. Retenedores
Para que los dientes no vuelvan a su sitio original se colocan retenedores: un alambre fino fijo por la cara interna o unas férulas transparentes para dormir. Mantener la retención es imprescindible y dura, en la práctica, toda la vida.